El contador vive en tu pantalla. Cada cita, cada recuerdo y cada plan a futuro, en un solo espacio que es de los dos.
Años, meses, días, horas. El contador late en tiempo real y, debajo, aparecen las próximas fechas con lo que falta para cada una.
Se abre desde el botón central. Eligen el tipo, ponen un recordatorio y le dejan un mensaje para ese día.
Lo que viven se guarda solo en una línea de tiempo. Cuando quieran, le dejan un recuerdo: una foto, una frase, lo que sea suyo.
Tocas cuando extrañas a tu pareja y le llega una notificación.
Un solo botón, sin escribir nada.
Tu pareja recibe una notificación en su teléfono.
El contador y la próxima fecha siempre a la vista, sin abrir la app.
Vinculen sus dos teléfonos, elijan su fecha de inicio y empiecen a contar. Privado, de los dos.